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Los seres vivos sin presencia de oxigeno osea autotrofos son solo los marinos?

martes, 07 de septiembre del 2010 a las 17:07

Que un organismo sea autotrofo quiere decir que puede fabricar su propio alimento, por ejemplo las plantas fijan CO2 para sintetizar azucares que son su alimento.
Que un organismo viva sin prescencia de oxigeno quiere decir que consume sus alimentos a traves de una "respiracion" ANAEROBICA, es decir, oxida sus alimentos sin la prescencia de oxigeno.

La pregunta que planteas es erronea, mezclaste la naturaleza de la obtencion de el alimento con la forma de respiracion.

Ademas en el mar hay oxigeno disuelto asi que en el mar pueden vivir organismos que tengas respiracion aerobica. 

Espero que te sirva. SALUDOS!!!

Cuadro comparativo entre los organismos heterotrofos y autotrofos?

martes, 07 de septiembre del 2010 a las 17:04

Ok, la respuesta es simple, pero no por eso va a ser vaga.
Los organismo heterótrofos utilizan CO2 (dióxido de carbono) como fuente de carbono y ejemplo de estos organismos son las plantas y las microalgas o también conocidas como fitoplancton (Chlorella, Chlamydomona, etc) que lo utilizan para SINTETIZAR compuestos e integrarlos a su estructura (celulosa, almidón, etc)
y los heterótrofos utilizan compuestos carbonados complejos ya sintetizados, por ejemplo, los animales, bacterias fermentativas, etc, utilizan glucosa, almidón, succinato, etc, (todo compuesto que no sea CO2) y lo que hacen es DEGRADAR para integrarlos a su propio organismo en forma de proteínas, glucógeno y acidos grasos).
En suma esas dos diferencias grandes: la fuente de carbono (CO2 vs COMPUESTOS CARBONADOS SINTETIZADOS) y la maquinaria enzimatica (SÍNTESIS vs DEGRADACIÓN).
Esa es la cuestión.

¿que significa que un organismos antrofo y heterofos ?

martes, 07 de septiembre del 2010 a las 17:02

ORGANISMOS AUTÓTROFOS: AUTO: Significa PROPIO y TROFO: Comida, es decir son los seres que fabrican su propia comida y para ello necesitan la LUZ para fabricar su propio alimento y son los VEGETALES o PLANTAS, ya que absorben la energía solar para transformarla en energía química. Además necesitan CO2, H2O, Clorofila (Pigmento de color verde que contienen todos los vegetales) y Energía Solar proveniente del Sol. Como resultado de este proceso llamado FOTOSÍNTESIS, los vegetales fabrican su alimento: CH2O (Hidrato de Carbono), como por ejemplo la Glucosa, Fructosa, Almidón y liberan a la atmósfera O2 que luego lo utilizarán los heterótrofos (animales). Los seres que son capaces de fabricar su propio alimento son los PRODUCTORES, es decir vegetales de color verde, llamados también AUTÓTROFOS, ya que fabrican su propio alimento obteniendo del ambiente sustancias inorgánicas para transformarlas en sustancias orgánicas. ORGANISMO HETERÓTROFOS: HETERO: significa DISTINTO y TROFO: COMIDA, es decir son los seres que no pueden fabricar su propio alimento y necesitan de los Productores. Son los seres que necesitan conseguir sustancias del medio para extraer la energía que requieren son los ANIMALES, ya que son seres vivos HETERÓTROFOS, porque no pueden elaborar su propio alimento y necesitan de los PRODUCTORES (Plantas) para obtener la ENERGÍA a través del alimento que ellas fabrican para seguir viviendo. Los Heterótrofos se denominan CONSUMIDORES, es decir son los organismos que, siendo incapaces de sintetizar su propio alimento, obtienen la materia alimenticia de otros seres vivos. Mediante el proceso de Digestión forman las sustancias orgánicas que ingieren en un nuevo tipo de materia orgánica, de composición más sencilla, de la que obtienen la energía para vivir mediante el proceso de Combustión. También emplean esas sustancias simples como materia prima para elaborar compuestos orgánicos más complejos que sirven para su crecimiento. Son consumidores todos los ANIMALES u organismos HETERÓTROFOS. Los Heterótrofos son organismos Dependientes, ya que precisan proveerse del alimento que no pueden elaborar y dependen forzosamente de las plantas, que elaboran aliementos. Existen diferentes tipos de consumidores: a) HERBÍVOROS que se nutren de vegetales y son los consumidores de 1er Orden y b) CARNÍVOROS son los animales que se nutren de otros y son consumidores de 2do Orden en adelante. c) OMNÍVOROS son algunos animales y el Hombre, es decir que son herbívoros y carnívoros.

Microscopios de barrido con sondas

sábado, 29 de mayo del 2010 a las 06:15

Microscopios de barrido con sondas


(Scanning probe microscopes)


tanks

Uno de los instrumentos clave en la micro y nano ciencia son los microscopios de barrido con sonda. Consisten básicamente en una plataforma y una sonda que efectúa un barrido o escaneado de la muestra. El barrido puede hacerse moviendo ya sea la sonda o la plataforma, mediante actuadores de gran precisión. Los actuadores son un factor clave de esta tecnología. La sonda puede elevarse o bajarse, con lo que se tiene un sistema con tres ejes coordenados, por una parte un plano x-y de barrido y por otra parte una altura z, con lo cual se puede estudiar el relieve o la topografía de las microestructuras. No sólo se mide la geometría de la muestra sino que según el tipo de sonda usada se pueden medir también propiedades químicas, térmicas, eléctricas o mecánicas, con lo cual se abre una ventana muy amplia de información, que permite estudiar las propiedades de los nanomateriales.

Algo que se nota a primera vista al ver uno de estos microscopios es que suelen estar montados en sistemas antivibración, con bloques de material esponjoso que amortiguan los ruidos o sacudidas que pudieran venir del exterior del laboratorio. Por muy pequeñas que fuesen estas sacudidas, afectarían grandemente los resultados o podrían provocar choques indeseables entre piezas, ocasionando la rotura de las frágiles puntas de medición.

Generalmente el movimiento entre la sonda y la muestra se realiza con actuadores piezoeléctricos que pueden controlarse muy finamente y a su vez todo el sistema está controlado por computadora. De esta manera mover un objeto con gran precisión se hace fácil. Una gran ventaja es que el sistema se puede calibrar por software, es decir, los pequeños errores que resultan de la no linealidad de los actuadores se cargan en una tabla de corrección y al realizar las mediciones estos errores se restan automáticamente. La sonda en sí puede ser de varios tipos y a continuación detallaremos un poco en que consiste cada uno.

Microscopio de efecto Túnel

El microscopio de efecto túnel (o STM por su sigla en inglés) es el antecesor de todos los microscopios de barrido con sonda. Lo inventaron en 1981 los investigadores de IBM Gerd Binnig y Heinrich Rohrer. Cinco años después ganaron el premio Nobel en física por su invento. El STM fue capaz de generar imágenes directas de superficies con resolución atómica. Se lograba no solo ver los átomos individuales sino también medir sus propiedades electrónicas, una hazaña para la cual incluso el premio Nobel parece poco.

tanks

Anteriormente era posible obtener información sobre estructuras cristalográficas a nivel atómico por ejemplo por difracción de rayos X, pero estas no eran imágenes directas sino patrones de interferencia que debían procesarse matemáticamente mediante Transformadas de Fourier, lo cual no solo era complicado sino que requería estructuras muy regulares y ordenadas tal como cristales.

El microscopio de efecto túnel por el contrario era de una simplicidad asombrosa, a tal punto que en 1996 un estudiante llamado Jim Rice, logró construir uno en su garaje por solo doscientos dólares, cabe aclarar que era amigo de un investigador que le presto algunas piezas difíciles de conseguir como los actuadores piezoeléctricos .

El microscopio de efecto túnel usa una punta muy fina afilada, conductora de la electricidad con un voltaje aplicado entre la punta y la muestra. Cuando la punta se a cerca a una distancia de aproximadamente diez angstroms, o un nanómetro de la muestra, los electrones de la muestra sufren el efecto túnel y saltan de la muestra a la punta o viceversa, dependiendo del signo del voltaje. La corriente de efecto túnel generada varía de acuerdo a la distancia entre la muestra y la punta, y esta es la señal que se utiliza para crear la imagen. Para que ocurra el efecto túnel tanto la muestra como la punta deben ser conductores o semiconductores. Esto es una limitación, ya que impide tomar imágenes de materiales aislantes.

La corriente del efecto túnel es una función exponencial de la distancia entre la punta y la muestra, y esto le da una gran precisión. Pueden obtenerse resoluciones en la alturas mucho menores que un angstrom, con una resolución lateral a escalas atómicas.

El microscopio puede operar en dos modos diferentes, altura constante o corriente constante. En el modo de altura constante la punta se mueve horizontalmente sobre la muestra y la corriente varia según la topografía y las propiedades electrónicas de la muestra. En el modo a corriente constante se usa un lazo de control que ajusta la altura de la sonda de manera tal que se mantiene la corriente de efecto túnel constante en cada punto a medir.

El método de altura constante tiene la ventaja de que es mas rápido ya que no se tiene que mover el escáner en la dirección vertical, pero como contrapartida solo provee información útil para superficies relativamente lisas. El modo de corriente constante puede medir superficies irregulares con gran precisión, pero la medición lleva más tiempo. En principio puede considerarse aproximadamente que la corriente de efecto túnel suministra una imagen de la topografía de la muestra, en realidad lo que se mide es un mapa de la densidad de estados electrónicos en la superficie.

En cierta forma esto es un inconveniente. Si uno esta interesado en medir la topografía por ejemplo puede suceder que la corriente de efecto túnel caiga abruptamente en una zona de la muestra que está oxidada. Si esto sucede en modo de corriente constante el microscopio intentará mover la punta para tratar de mantener el valor de la corriente y esto dará lugar a una micro catástrofe, la punta se estrellara contra la superficie. Por otro lado la sensibilidad del microscopio a cambios en la estructura electrónica puede ser una ventaja tremenda, ya que permite detectar detalles de la composición de la muestra a escala verdaderamente atómica. Otras técnicas para obtener esta información solo permiten obtener valores promedio a lo largo de áreas que van de micrones a milímetros.

Microscopio de fuerza atómica.

El microscopio de fuerza atómica o AFM por sus siglas en inglés, muestrea la superficie mediante una punta muy pequeña de unos pocos micrones de largo y un diámetro mas pequeño aún, de unos diez nanómetros.

La punta esta adherida a una barra flexible o cantilever. Esta barra es como una "viga en voladizo" miniaturizada y se dobla cuando la punta hace contacto con la muestra. La flexión del cantilever se mide a través de un detector al mismo tiempo que se efectúa un barrido sobre la superficie de la muestra. Dado que todo esto ocurre dentro de unas dimensiones muy pequeñas el barrido ocurre a gran velocidad, en comparación con lo que sucedería con una sonda y una barra flexible macroscópica.

 

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El barrido puede consistir en mover la punta en distintas partes de la muestra o mover la muestra y dejar la punta fija. La deflexión del cantilever en cada punto se registra mediante la computadora y se genera un mapa del relieve de la muestra. Los microscopios de fuerza atómica a diferencia del microscopio de efecto túnel se pueden usar para todo tipo de muestras, ya sean conductores, aislantes o semiconductores.

Las fuerzas que actúan sobre el cantilever son varias. Una de ellas es la fuerza de Van del Waals que ocurre entre átomos. Esta fuerza puede ser de atracción o de repulsión, dependiendo de la distancia entre los átomos.

Esto da lugar a dos modos de operación, el modo con contacto y modo sin contacto. En el modo con contacto el cantilever se sitúa a unos pocos angstroms de la superficie y la fuerza interatómica es de repulsión. En el modo sin contacto la punta se mantiene a decenas o cientos de angstroms de la superficie y las fuerzas son de atracción. La mayoría de los AFM comerciales detectan la posición del cantilever con métodos ópticos, uno de los sistemas mas comunes es usar un rayo láser que se refleja en la punta del cantilever y luego actúa sobre un fotodetector. El detector contiene particiones que permiten detectar cambios pequeños en la posición del haz incidente, incluso de unos pocos angstrom.

El camino óptico ente el cantilever y el detector produce una amplificación mecánica de la señal del láser y como consecuencia el sistema llega a detectar movimientos verticales de la punta con una precisión inferior a un angstrom.

También se pueden usar otros métodos para medir la deflexión del cantilever, como métodos interferométricos, o puramente eléctricos, si el cantilever es de un material piezoresistivo.

Una vez que el AFM detecta la flexión del cantilever en cada punto se puede generar un mapa del relieve de la muestra. Esta operación puede hacerse en dos modos, a saber: altura constante o fuerza constante.

El modo de altura constante consiste en medir directamente la deflexión a medida que el cantilever hace el barrido superficial. La imagen se genera con los datos de coordenadas x-y del barrido más el valor z de la deflexión del cantilever.

En el modo de fuerza constante usa un lazo de control automático para mantener la flexión constante, esto se logra con un circuito de retroalimentación que mueve el escáner en la dirección z, es decir hacia arriba o hacia abajo de acuerdo a la topografía del material. En este caso la imagen se genera con las coordenadas x-y del barrido mas la señal z de la altura de la sonda.

En el modo de fuerza constante la velocidad de escaneado esta limitada por el tiempo de respuesta del circuito de retroalimentación, y la fuerza ejercida sobre la muestra por la punta es constante y bien controlada. Generalmente se prefiere esta modalidad para la mayoría de las aplicaciones. El modo de altura constante se suele usar para tomar imágenes de escala atómica de superficies extremadamente planas, en las cuales se generan pequeñas deflexiones del cantilever. Dado que este modo es más rápido permite a veces estudiar fenómenos en tiempo real en los que la superficie sufre cambies rápidos. AFM sin contacto.

En esta técnica de microscopía de fuerza atómica la punta se hace vibrar cerca de la superficie pero sin llegar a tocarla, y sin embargo se pueden medir fuerzas ya que actúan las fuerzas de Van der Waals. Estas fuerzas son pequeñas, y esto hace adecuada la técnica para estudiar materiales blandos o elásticos. Otra ventaja es que la punta al no tocar la muestra no la contamina, esto es crítico en las obleas de silicio.

En el modo sin contacto se tienen que medir fuerzas mas pequeñas y a su vez se tienen que usar cantilevers mas rígidos, ya que si son muy flexibles pueden ser atraídos hacia la muestra y así entrar en el régimen de contacto. En virtud de que la señal a medir es muy débil, se hace necesario el uso de métodos sensibles con uso de corriente alterna. Para ello el sistema se hace vibrar cerca de la frecuencia de resonancia del cantilever, unos 100 a 400 ciclos por segundo. Los cambios en la frecuencia o amplitud de la vibración se miden a medida que la punta se acerca a la superficie. La sensibilidad de este sistema permite resolución inferior a un angstrom en la imagen. El modo sin contacto no sufre problemas de degradación de la punta o la muestra tal como ocurre con el modo con contacto luego de varios barridos.

Si la muestra es rígida las imágenes obtenidas en el modo con y sin contacto son similares, en cambio si hay unas pocas monocapas de agua condensada sobre la superficie de la muestra las imágenes pueden ser diferentes. El AFM en modo de contacto penetra la capa líquida y genera una imagen de la superficie sumergida, el modo sin contacto por otro lado va a generar una imagen de la superficie del liquido.

También existe otro modo de operación denominado de contacto intermitente, que es útil cuando no se quiere arrastrar la punta del microscopio sobre la muestra para evitar daños o modificaciones a la misma. En esta modalidad la punta sube y baja y toca la muestra durante un tiempo breve entre salto y salto y esto reduce la posibilidad de dañar el material ya que elimina las fuerzas laterales de fricción entre la punta y el material.

 

Esta técnica toma imágenes de las variaciones de fuerza magnética sobre la superficie de una muestra. Para ello se utiliza una punta recubierta con una capa delgada de material ferromagnético.

El sistema opera en modo sin contacto y se puede usar para obtener imágenes de dominios magnéticos naturales o artificiales donde se escribe información magnética, como por ejemplo un disco rígido.

La punta magnética genera imágenes que contienen simultáneamente información sobre la topografía y las propiedades magnéticas de la superficie. Dado que las fuerzas magnéticas actúan a mayor distancia que las fuerzas de Van der Waals, realizando barridos a diferente altura se obtienen mediciones de ambas variables.

Microscopía de fuerza lateral.

Este método usa mediciones de la deflexión lateral o torsión de un cantilever que ocurre a cause de fuerzas paralelas al plano de la superficie de la muestra. Este método proporciona información sobre las inhomogeneidades de la superficie que causan variaciones en la fricción.

También permite obtener imágenes de cualquier superficie con la particularidad que los bordes se ven resaltados debido a las fuerzas laterales.

Este método usa un fotodetector con un sensor cuádruple que mide el movimiento del láser un dos dimensiones y por lo tanto es capaz de detectar tanto la flexión como la torsión del cantilever.

Muchos instrumentos comerciales permiten trabajar en todas estas modalidades, a veces requiriendo solo peque&ntildee;os agregados a partir de una unidad base. Para algunos métodos solo se requieren cambios de modalidad controlados por el software.

Microscopio de barrido térmico

El microscopio de barrido térmico mide la conductividad térmica de la superficie de la muestra a la vez que determina la topografía de la muestra.

La sonda que se utiliza puede ser un elemento térmico o bimetálico que responde a cambios de la conductividad térmica. también puede ser un alambre con un elemento resistivo en la punta que actúa como medidor de conductividad o de temperatura.

Microscopía de barrido óptico de campo cercano

Conocida también como NSOM por sus siglas en inglés, esta técnica permite usar métodos ópticos mas allá del límite natural de difracción que poseen las técnicas convencionales. Funciona a través de un haz de luz que pasa a través de una apertura de diámetro menor que un micrón formada en el extremo de un monofilamento de fibra óptica. La apertura es típicamente de unas pocas decenas de nanómetro y esta recubierta con aluminio para evitar las fugas de luz y asegurar un haz de luz bien en foco en la punta.

La punta se mantiene fija mientras que la muestra se mueve mediante actuadores piezoeléctricos similares a los de los otros microscopios de barrido. Se pueden medir simultáneamente las propiedades ópticas y la topografía de la muestra y se puede medir fluorescencia, o imágenes en el espectro ultravioleta, visible o espectroscopia Raman. Aparte de la posibilidad de obtener imágenes, la técnica permite obtener información química con resoluciones mejores que 100 nanómetros.

 

la teoria celular

sábado, 29 de mayo del 2010 a las 06:03
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En esa búsqueda tan característica de la unidad de las formas vivientes de losNaturphilosophen, el alemán Richard Oken ya en 1805 había intuido que los seres vivos estaban formados de células. Pero había de pasar medio siglo antes de que esta idea pudiera sostenerse sobre hechos de observación.

Después de las observaciones microscópicas de Hooke en el corcho, las celdillas descritas por él fueron confirmadas, entre otros, por Malpighi en las plantas verdes; en 1831 Robert Brown, médico y botánico inglés, descubrió los corpúsculos que llamó núcleos (diminutivo denux, nuez); en 1835 Gabriel Valentin, de Berna, describió el nucléolo y un año después introdujo el término de parénquima para referirse a la substancia situada entre el núcleo y la pared de la celdilla. El médico checo Jan Evangelista Purkinje introdujo el términoprotoplasma en una conferencia en 1839, publicada un año después. Ese mismo año apareció su publicación, en polaco, sobre las fibras que llevan su nombre, descubiertas en el corazón bovino. Todas estas observaciones no van más allá del aspecto puramente descriptivo.

El primer paso en la generalización e interpretación de las observaciones fue dado por el botánico Matthias Jacob Schleiden (1804-1881) que expuso en su trabajo Beiträge zur Phytogenesis de 1838 (Contribuciones a la fitogénesis). En él sostuvo que todas las plantas estaban formadas de células y que éstas correspondían a la unidad estructural del reino vegetal. Pero formulaba, además, una teoría acerca de la manera cómo se formaban las células, a saber: a partir del citoblasto (léase núcleo) y éste, a su vez, se generaba por una especie de coagulación de la substancia madre que llenaba la celdilla.

El segundo paso lo dio Theodor Schwann al extender la doctrina de su amigo Schleiden al reino animal.

Theodor Schwann, médico, fisiólogo y zoólogo, nació en Neuss, cerca de Düsseldorf en 1810 y murió en 1882. Hombre tímido, introspectivo y piadoso, se educó en el Colegio Jesuíta de Colonia, estudió en las universidades de Bonn, Würzbug y Berlín. Fue uno de los tantos discípulos de Johannes Müller.

Puede decirse que toda la obra productiva de Schwann es de su juventud, después de la formulación de la Theorie der Zellen como capítulo de su obra de 1839, publicada a los 29 años de edad, Mikroskopische Untersuchungen über die Übereinstimmung in der Struktur und Wachstum der Thiere und Pflanzen (Investigaciones microscópicas sobre la concordancia en estructura y crecimiento de los animales y plantas), abandonó Alemania por una crisis personal, agravada por no haber podido encontrar un puesto universitario, se fue a Lovaina y a Lieja, donde se dedicó a la docencia y no hizo ninguna otra contribución a la ciencia.

Pero de su juventud proceden numerosos aportes en los campos de la histología, fisiología y microbiología, entre otros: descubrimiento de la vaina de los nervios, la cual lleva su nombre; descripción de la musculatura estriada del segmento proximal del esófago, descubrimiento de la pepsina, demostración de la importancia de la bilis en la digestión, demostración experimental de la dependencia funcional entre magnitud de la tensión del músculo en contracción y longitud; demostración de la putrefracción como fenómeno dependiente de agentes vivos; descubrimiento de la naturaleza orgánica de las levaduras; demostración de la fermentación como fenómeno causado por levaduras.

De manera similar al trabajo de Schleiden, el de Schwann no consistió simplemente en extender la concepción celular al reino animal sino además, en formular un principio acerca de la generación de las células en los seres vivientes, de ahí la justificación de teoría celular. El proceso ocurría así: en una masa informe, el citoblastema, se formaban primero los núcleos, luego, alrededor de ellos, las celdillas, y todo eso, por una especie de cristalización, en todo caso, por un proceso gobernado por leyes físicas que rigen la agregación de moléculas del citoblastema.

Schwann, como se ve, no era un Naturphilosoph, su teoría muestra un claramente un carácter reduccionista. Los pasos siguientes en la concepción de la estructura celular de los seres vivos iban a ser dados por Remak, con el descubrimiento de la división celular en 1852, y, pocos años después, por Virchow. La demostración de la estructura celular en el sistema nervioso la iba a hacer Ramón y Cajal a comienzos del siglo XX en contra de la idea del retículo difusode Golgi. Ambos recibieron el Premio Nobel en 1906. La demostración de la estructura celular del miocardio iba a demorar medio siglo más: que los discos intercalares representaban límites celulares requería del microsocpio electrónico.

 
     

Orígenes de la biología celular y molecular

sábado, 29 de mayo del 2010 a las 05:59

ORÍGENES DE LA BIOLOGÍA CELULAR Y MOLECULAR

 

 

LOS PRIMEROS PASOS

Desde hace muchísimos años, tantos que no podría precisarse el momento exacto, el hombre busca descubrir un orden para el Universo y ubicarse a sí mismo dentro de ese orden. Es la búsqueda de un lugaren esa vastedad la que originó fábulas, mitos y leyendas que asignaban a uno o varios dioses la creación y el mantenimiento de todo lo existente. Es esa misma búsqueda, casi desesperada, la que animó a muchos hombres a cuestionar estas explicaciones y encontrar otras, que no delegaran el poder de la existencia - en definitiva, de la vida y la muerte - en fuerzas sobrenaturales o seres mitológicos. La Grecia antigua nos dacuenta de ese esfuerzo por encontrar, desde el quehacer filosófico, las respuestas a viejas y nuevas preguntas.

Según lo que nos ha llegado a través de la tradición escrita, son los filósofos griegos los primeros que, cuestionando el contenido de los mitos y creencias, dedicaron sus esfuerzos a “descubrir” cierto orden y principios unificadores de todas las cosas, que explicaran tanto su origen como su permanencia.

Esta tradición tuvo su continuidad, a lo largo de la historia posterior, en los trabajos de numerosos pensadores. Entre ellos se destacan los de los eruditos musulmanes, cuyo máximo esplendor se concretó en los siglos X y XI.

Estos hombres no sólo contribuyeron a difundir la obra de los griegos que los precedieron, sino que hicieron aportes propios al saber médico - naturalista de su época. Sin embargo, es al influjo de las visiones mecanicistas que surgieron en la Europa del siglo XVII, cuando nacieron los principios de lo que conocemos como ciencia moderna.

Es en ese momento cuando hombres de la talla del astrónomo italiano Galileo Galilei (1564-1642), del filósofo francés René Descartes (1596- 1727) y muchos otros, proponen determinados métodos, tanto del pensamiento como de la acción, destinados a fundamentar experimental y racionalmente las ideas sobre el Universo.

El surgimiento y consolidación de la ciencia experimental constituye, sin lugar a dudas, uno de los grandes logros de la humanidad. Fundamentalmente por dos razones: por lo que implica para el hombre sentirse capaz de explicar y predecir los fenómenos naturales y no atarse a los caprichos de algún “ente” sobrenatural y por lo que ese conocimiento y predicción implican para el mejoramiento de las condiciones de vida de la humanidad, al convertirse en poderosas herramientas para modificar la realidad natural.

Estos hechos son reflejados en las siguientes palabras del científico y divulgador de las ciencias Bertrand Russell (1872-1970): “Ciento cincuenta años de ciencia han resultado más explosivos que cinco mil años de cultura precientífica.”

La cultura científica retomó y desarrolló muchas de las ideas de los griegos que habían quedado en el olvido durante el dilatado período de la Edad Media, que afectó a toda la cultura de occidente durante casi mil años. Una de estas ideas es la existencia de ciertas unidades fundamentales - un principio común de estructura- cuyo conocimiento, nos permitiría acceder al principio ordenador de todas las cosas. Para las ciencias de la naturaleza, la posibilidad de ubicar físicamente las unidades mínimas donde se manifestaran las propiedades de un determinado sistema, fue un poderoso acicate de cuya mano nació un sinnúmero de programas de investigación.

Cualquier estructura material, por más compleja que fuera, podía, según esta visión, desmontarse en sus constituyentes más íntimos a fin de estudiarlos por separado. El estudio de cada uno de ellos y el conocimiento de la forma en que se producía el “montaje” de los mismos para dar como resultado el sistema completo, permitiría elucidar los misterios más profundos de la naturaleza.

René Descartes fue uno de los primeros y máximos exponentes de esta visión que recibió el nombre de “mecanicismo”, debido a que en ella se asimilaban los sistemas vivos a las máquinas, cuyo conocimiento podía ser deducido del estudio de cada una de sus partes. Descartes fue también quien propuso una forma de pensamiento que, según él, daría los mejores resultados en el arte de conocer la naturaleza. Se denominó la duda metódica, ya que consistía en dudar permanentemente de las evidencias, sometiendo a la crítica recurrente todo conocimiento alcanzado.

La duda cartesiana fue considerada la mejor forma de protegerse del dogmatismo. Aunque Descartes no recurrió con demasiada frecuencia a la contrastación experimental de sus afirmaciones, la forma mecanicista de pensar el mundo natural y el método crítico cartesianos se erigieron como las formas más aceptadas destinadas a conocer científicamente la realidad. Esta corriente de pensamiento se conoce como racionalista, ya que confiaba plenamente en los métodos del razonamiento, como herramientas reveladoras de las verdades en los más diversos campos del conocimiento.

La búsqueda y caracterización de los elementos simples que formaban los sistemas más complejos, se constituyó en un sueño para la ciencia. Persiguiendo ese sueño nacieron los modelos de átomos y moléculas, constituyentes elementales de toda la materia.

El conocimiento de las características tan particulares de los seres vivos, producto de la extrema complejidad de estos sistemas comparados con los sistemas inertes, no escapó del sueño mecanicista. Uno de los problemas principales del pensamiento biológico de todos los tiempos fue establecer la relación entre estructura y vida.

Paralelamente con el despliegue de las propuestas racionalistas - que como dijimos confiaban en la razón como fuente principal del conocimiento -, crecía otra corriente dentro de los naturalistas. La misma se amparaba en los métodos experimentales que ya dominaban el campo de los conocimientos en física desde los trabajos pioneros de Galileo Galilei. El esfuerzo, por tanto, se fue volcando paulatinamente a fundamentar los conocimientos en la observación y la experimentación. Esta nueva corriente se conoce como empirista. De la asociación entre las corrientes racionalista y empirista - pese a los enfrentamientos que solían darse entre ambas-   empezaron a tomar forma las primeras ideas sobre la constitución elemental de los seres vivos.

 

DESDE LAS FIBRAS Y LOS GLÓBULOS A LAS CÉLULAS

Pero el tema de la vida superaba en mucho a las posibilidades del mecanicismo de explicarlo haciendo caso omiso de la idea de una fuerza exterior, que infundiera tal propiedad a la materia. Es mismo Descartes que, fiel a su mecanicismo radical, negó la existencia de una fuerza o principio distinto al resto de las fuerzas de la naturaleza para las propiedades de la vida, sostuvo, sin embargo, que la conciencia del hombre respondía a una oscura “alma racional”, no reductible a la composición material de su cuerpo. Así la búsqueda de la estructura elemental se mantiene fuertemente asociada con las posiciones vitalistas, que establecen una dualidad fundamental entre la materia y las propiedades de la vida.

Los vitalistas suponen que cualquiera sea la estructura que caracteriza la vida, debe además ser la residencia de un “principio vital” o una “fuerza vital” oculta. Nacieron así los modelos que intentaban dar cuenta de la complejidad de la vida en la organización de unos pocos constituyentes básicos dotados de tal fuerza vital. Una de las ideas más antiguas es la “teoría fibrilar”. Probablemente nació de la observación de estructuras “fibrosas” macroscópicas, de las que dieron cuenta médicos y fisiólogos de los siglos anteriores, tales como fibras musculares, venas y nervios.

Las fibras son concebidas como las partes sólidas de los organismos, cuya asociación da lugar a la formación de tejidos y órganos. Son las fibras las estructuras donde reside la fuerza vital y por lo tanto portadora de vida, tanto en lo estructural como en lo funcional.

Sin embargo el sueño cartesiano al que aludíamos anteriormente, no permite evadirse de una búsqueda más y más profunda hacia el interior de las cosas. Convencidos de que la naturaleza de la materia es infinita y que, detrás de cada estructura última debe todavía haber otra más elemental, a la cual puede ser reducida la primera, esa búsqueda no se detuvo.

Y llevó la pregunta ¿de dónde proceden las fibras? La observación al microscopio de ciertas estructuras globulares, vino a dar una primera respuesta. Nació así la idea del glóbulo y el establecimiento de una fuerte corriente “globulista” complementaria de la teoría fibrilar.

Los globulistas, que basaron sus ideas en las observaciones de microscopistas tan importantes como Marcelo Malpighi (1628 - 1694) o Anton Van Leeuwenhoek (1632 - 1723), no pretendían reemplazar en principio a la fibra como constituyente fundamental de la vida. Simplemente encontraron en estas estructuras globulares, llamadas “granuli globuli” por Malpighi y “glóbulos protusados” por Leeuwenhoek, el origen de las fibras a las que seguían considerando portadoras de la fuerza vital.

Las palabras del naturalista alemán Hempel hacia el año 1819 son, a este respecto, significativas: “Antes de hacerse visible cualquier fibra se observa en las sustancias que van a constituirla una formación esférica de tamaño variable. Estos glóbulos flotan en un líquido que, en determinadas circunstancias, parece transformarse asimismo en estas formas, de las que surgen las fibras, que podemos imaginarnos que están organizadas por el ensartamiento de tales cuerpos.”

Para Hempel, a la manera de las perlas ensartadas en un collar, los glóbulos dan lugar a las fibras, últimas estructuras en las que reside aquello que denominamos vida. A su vez, los glóbulos tienen su origen en un líquido indiferenciado.

De esta manera este pensador cierra el círculo de los orígenes de la estructura viva, partiendo de la homogeneidad de un líquido a la diferenciación en glóbulos y el posterior ensamblado de los mismos formando las fibras.

Pero para esa misma época -principios del siglo XIX-, la teoría fibrilar empieza a caer en desgracia y a ceder terreno a la teoría globular. Esta última constituye elprimer acercamiento a la teoría celular moderna. En forma lenta pero sostenida, las posturas vitalistas fueron quedando relegadas del plano de la investigación que fue concentrándose en una búsqueda más orientada a revelar las bases físicas de la vida que en preguntarse qué era ese “algo más” que desvelaba al vitalismo.

 

POR FIN, LAS CÉLULAS

Resulta interesante volver a considerar aquí que la observación de estos “glóbulos” es muy anterior al establecimiento de la teoría globulista, antecedente inmediato de la teoría celular. Normalmente, se asigna el descubrimiento de las células a Robert Hooke (1635-1703), que comunica sus observaciones alas Royal Society de Londres en el año 1667.

Robert Hooke era un inventor y renombrado naturalista de su época, que realizó importantes contribuciones, principalmente en el campo de la física teórica y experimental. Según relata el mismo, la primera observación de células (nombre que él le dio debido a su parecido con las celdillas de un panal de abejas) la realizó al analizar al microscopio una delgada capa de corcho. Luego extendió esas observaciones  a otros vegetales, identificando las mismas estructuras “porosas”.

Hoy sabemos que lo que Hooke observaba eran las paredes celulares en tejido muerto y que, debido a esta razón, no contenían nada en su interior. Sin embargo, el propio Hooke hizo observaciones de células vivas, identificando un “jugo” en el interior de dichas celdas, que interpretó como parte del sistema de circulación de savia.

El descubrimiento de Hooke, que documentó sus observaciones con dibujos de gran precisión, no obtuvo en su momento mayores comentarios ni interés por parte de los naturalistas, aunque se seguía buscando la mínima estructura dotada de vida. Las observaciones del microscopista holandés Van Leeuwenhoek son todavía anteriores a las de Hooke e incluyen células aisladas vivas: espermatozoides, glóbulos rojos y hasta bacterias. Estas observaciones también fueron recibidas como una “curiosidad” por el resto de los naturalistas, como un objeto de admiración, pero carente de importancia para la reflexión científica.

No obstante Leeuwenhoek fue un investigador “mimado” de su época, ya que sus cuidadosas observaciones dieron cuenta de un mundo de “animalculos” microscópicos de los cuales ni siquiera se sospechaba su existencia. De tal grado fue su fama que recibió la visita de la reina Catalina de Rusia y de la reina deInglaterra a su laboratorio, cosa que en esa época era considerada una gran deferencia. Pero ni él mismo ni sus contemporáneos correlacionaron sus descripciones del mundo microscópico con la existencia de unidades elementales de la vida. Similar fue el caso de otro de los grandes microscopistas como Malpighi, descubridor además de variadas estructuras en animales y vegetales, algunas de las cuales todavía llevan su nombre. Estos hechos demostrarían que el mejoramiento de la calidad de las lentes, fue apenas anecdótico en el establecimiento de la teoría celular casi dos siglos después de estas primeras observaciones.

El destacado biólogo molecular francés François Jacob (nacido en 1920) da cuenta de este hecho en la siguiente frase: “para que un objeto científico sea accesible a la experiencia, no basta con descubrirlo, hace falta, además, una teoría dispuesta a aceptarlo”.

Así es que, durante casi todo el siglo XVIII, hubo un gran estancamiento en la descripción de estructuras microscópicas, que apenas superaron las realizadas por microscopistas del siglo anterior. Coexistieron simultáneamente las ideas de células (Hooke), fibras (Haller) y vesículas o utrículos (Malpighi). Hacia finales del siglo XVIII y principios del XIX, se evidencia un renovado interés por resolver los enigmas de la naturaleza. Principalmente en Alemania, donde surge una corriente filosófica denominada “Naturphilosophie” (o filosofía de la naturaleza) que tuvo un gran impacto sobre toda la intelectualidad europea.

Los defensores de la “Naturphilosophie” se proponían elaborar una filosofía basada en las enseñanzas de la naturaleza y por ello impulsaron con vigor las investigaciones en las distintas ramas de las ciencias naturales. Entre ellas la de los estudios microscópicos.

Uno de los más destacados hombres de este movimiento filosófico fue Lorenz Oken (1779 -1851) que, en 1805, concibe a los organismos macroscópicos como constituidos por la fusión de seres primitivos similares a los “infusorios”. Estos, según Oken, han perdido su individualidad en favor de una organización superior. También supone que estos organismos microscópicos deben ser esféricos debido a consideraciones exclusivamente estéticas y en el convencimiento de que debía mantener cierta correspondencia con la forma del planeta.

Es muy interesante el hecho de que estas consideraciones de Oken son sólo especulativas, sin pretensiones de ser corroboradas experimentalmente o por vía de la observación Pero sin duda prepararon el terreno para el surtimiento de la teoría celular, ya que proveyeron un marco teórico para interpretar las observaciones microscópicas.

Es así como naturalistas franceses como el botánico Henri J. Dutrochet (1776-1847) o el zoólogo Felix Dujardin (1801-1860), prácticamente llegan a esbozar la teoría celular, asignando a las células (que todavía recibía diferentes nombres tales como utrículos, vesículas, glóbulos, etc.) un carácter de unidad estructural y fisiológica de los organismos. Dutrochet, denomina “sarcode” a la sustancia que conforma el interior de las células y este constituye el primer antecedente de la descripción del plasma celular denominado posteriormente protoplasma.

Pero es en Alemania, donde los herederos directos de la “Naturphilosophie”, formalizan una verdadera teoría celular. Esta teoría supera en mucho, debido a su coherencia, a todas las propuestas anteriores y resuelve por el momento el tema de encontrar y caracterizar las unidades fundamentales de la vida.

LA PRIMERA TEORÍA CELULAR

Hacia la década de 1830, ya se habían establecido los progresos fundamentales, en los planos de la observación y teórico, que preanunciaban la primera teoría celular. Se había descubierto la organización celular de vegetales y de ciertos tejidos animales (Dutrochet y Purkinje, 1801), se había identificado el núcleo en las células vegetales (Robert Brown 1831) y se había descubierto en el interior de las células una sustancia a las que se asignaba el carácter de “materia viva”: el protoplasma (Dujardin, 1835). ¿Qué más faltaba para considerar a estos descubrimientos una verdadera teoría celular?

Restaban todavía dos cosas fundamentales que aún no estaban teóricamente resueltas, no habían sido avaladas por observaciones. En primer lugar la generalización de la existencia de las células para explicar la organización de todo el mundo vivo y, en segundo lugar, la determinación del origen de dichas células. Es en ese momento cuando aparecen en escena los nombres de Matías Schleiden (1804 -1881) y de Teodor Schwann (1810 -1882).

Schleiden era un abogado nacido en Hamburgo que, tardíamente, dedicó sus esfuerzos a las ciencias naturales. Según se conoce, padecía de fuertes desequilibrios mentales  y tuvo más de un intento de suicidio, lo que acabó con su promisoria carrera de leyes. En 1833 decide cambiar de vida y se anota como alumno en la carrera de medicina de la prestigiosa Universidad de Gotinga. Pero es en 1838, cuando Schleiden, tomando como referencia el descubrimiento del núcleo celular por parte de Robert Brown, se aboca a describir y proponer una función para el mismo. De tal grado es la perseverancia en sus observaciones y la precisión que logra que identifica dentro del núcleo al nucleolo.

Los estudios de Schleiden se basaron siempre en vegetales y, dentro de estos, en la embriología vegetal o fitogénesis. Sus aportes a la teoría celular pueden resumirse en tres elementos fundamentales. El primero es el establecimiento de que todos los vegetales están formados por células o dicho de otra forma que la célula vegetal es la unidad elemental constitutiva de la estructura de la planta. El segundo que el crecimiento de los vegetales depende de la generación de nuevas células. El tercero y último es que la célula se origina por diferenciación de una masa gelatinosa de la cual se organiza primero un nucleolo alrededor del cual se organiza el núcleo celular (que él llamó citoblastos) y sobre este último se adapta “como un vidrio de reloj a la esfera” una vesícula que va creciendo paulatinamente.

A su vez, considera que la reproducción celular se produce en forma de yuxtaposición donde una célula se genera “dentro” de otra.

Como se deduce de lo dicho, sólo la primera es totalmente cierta mientras que la segunda y la tercera son erróneas. Sin embargo, lo que importa fundamentalmente para el establecimiento de la teoría es el hecho de que, según la opinión de Schleiden, toda explicación sobre la génesis y desarrollo de una planta debe ser “reducida a la teoría celular”.

Dice: “puesto que las células orgánicas elementales presentan una marcada individualización, y puesto que son la expresión m<s general del concepto de planta, es necesario ante todo estudiar esta célula como el fundamento del mundo vegetal”. Schleiden rechaza además la idea de una fuerza vital y considera que la explicación del mundo natural debe restringirse a una explicación del tipo mecanicista fundada en el experimento y la observación.

Adelanta asimismo una posición de tipo evolutivo ya que, en 1842, sostiene que “dada la primera célula se abre el camino para la total proliferación del reino vegetal, que le permite ser edificado mediante la formación de variedades, subespecies, especies y así sucesivamente en un espacio de tiempo del que no tenemos noción alguna.”

Además de sus contribuciones a la teoría celular, Schleiden se dedicó a la filosofía, disciplina en la que obtiene un doctorado. Publica también varias obras teológicas enmarcadas en la filosofía natural a la que adscribía y, dotado de un espíritu práctico muy particular, alienta a Carl Zeiss a montar un taller de óptica donde más tarde serán fabricados los mejores lentes de aumento de la época que, aún hoy, gozan de enorme prestigio.

LOS ANIMALES TAMBIÉN

Como ya adelantamos, el otro protagonista de esta historia es el zoólogo alemán Teodor Schwann, un alumno destacado de un famoso naturalista berlinés llamado Johannes Müller (1801 -1858) considerado un teórico genial y un hábil experimentador. Müller había, entre otras contribuciones, adelantado el hecho de que la fermentación se debía a la acción descomponedora de ciertos microorganismos. Esta idea recién se impuso con los aportes de Louis Pasteur (1822 -1895) a mediados del siglo XIX. Su contribución a la teoría celular parte de extender al campo de los animales los descubrimientos hechos por Mattias Schleiden en las plantas. El mismo se dio cuenta tempranamente de este hecho y según lo relata en el siguiente texto: “Un día en que cenaba con M. Schleiden, este ilustre botánico me señaló el papel importante que juega el núcleo en el desarrollo de las células vegetales. Me acordé de inmediato de haber visto un órgano similar en las células de la cuerda dorsal, y comprendí en el mismo instante la suma importancia que tendría un descubrimiento si llegaba a demostrar que en las células de la cuerda dorsal este núcleo juega el mismo papel que el núcleo de las plantas en el desarrollo de las células vegetales”.

Como se desprende de la cita, Schwann aceptaba la idea errónea de Schleiden sobre la generación de las células a partir del núcleo. Todavía no se había descubierto la división celular, caracterizada por el proceso de división del núcleo (cariocinesis) seguido de la división del citoplasma (citocinesis). Pero uno de los objetivos declarados de Schwann es demostrar que cada célula y los tejidos que éstas forman tienen vida propia. Pretende probar que el organismo es, simplemente, el resultado de una asociación celular.

El fin de estas investigaciones es negar el papel ampliamente aceptado de una “fuerza vital” y explicar la morfogénesis de los animales y vegetales por “principios mecánicos, sin la intervención de oscuras fuerzas inmateriales.

Hasta ese momento, aunque esbozada, todavía no se había universalizado suficientemente la idea de que la célula es la unidad básica sobre la que se apoya cualquier manifestación de vida. Sin embargo, la nueva teoría sirvió como marco general para  un extenso y fecundo programa de investigación en fisiología y anatomía que ganó a los círculos médicos de la época. De esta forma, rápidamente surgen una serie de tratados en estas disciplinas que terminan por establecer la universalidad de la constitución de los seres vivos.

No ocurrió lo mismo en el ámbito de la educación donde, hasta la última década del siglo XIX, todavía el concepto de la organización celular todo el mundo vivo no se reflejaba en los libros de texto de la enseñanza media y universitaria, especialmente fuera de Alemania. Algunos historiadores de las ciencias, responsabilizan de este hecho a la influencia de ciertos filósofos que calificaban a la nueva teoría de una patraña, una “fantástica teoría” que en nada reflejaba la realidad biológica. Entre estos filósofos adversos a la teoría celular se encuentra Auguste Comte (1798 -1857).

Comte fue, paradójicamente, uno de los pensadores cuyas ideas tuvieron mucho que ver con el establecimiento de los métodos y las formas modernas de la investigación científica. De todas formas, aunque para esa época la idea de la célula como unidad orgánica y funcional ya estaba establecida, quedaban en la penumbra los procesos por los cuales se produce la generación de nuevas células.

 

LA DIVISIÓN CELULAR

En otras palabras, era desconocido el hecho de que las células tienen su origen siempre por multiplicación de células preexistentes y que esta multiplicación se realiza    -siempre- por partición del material que compone a la “célula madre” (división celular). En la resolución de esta cuestión, entra en escena el nombre fundamental del patólogo de origen alemán Rudolf Virchow (1821 -1902). Los estudios de Virchow se centran en el origen de los tumores cancerosos y otras enfermedades degenerativas de los tejidos. Hacia 1845, este investigador, convencido de que las células son el centro de toda la actividad vital, y basándose en observaciones de su colega Remak, llega a la conclusión de que las células se originan únicamente a partir de células preexistentes.

Esta conclusión es expresada por Virchow en latín y en como una máxima que se ha hecho famosa: “ommis cellula e cellula” (toda célula proviene de otra célula). Probablemente se inspiró para su enunciación en otra máxima expresada por el naturalista italiano Lázzari Spallanzani (1729 -1799) que rezaba “omne vivum ex vivo”, para afirmar que todo ser vivo provenía de otro ser vivo y cuestionar de esta forma la extendida idea de que la vida surgía por generación espontánea.

Virchow en una cita famosa, hace referencia a esta asociación de ideas de la siguiente forma: “También en patología podemos establecer el principio general de que no existe creación de novo, de que no podemos demostrar, tanto en la evolución de los organismos completos como en la de los elementos particulares, la generación espontánea. [...] negamos en la histología fisiológica o patológica la posibilidad de formación de una nueva célula a partir de una sustancia no celular.

Dondequiera que se origine una célula, allí tiene que haber existido previamente una célula (ommis cellula e cellula), lo mismo que un animal solo puede provenir de un animal y una planta de otra planta”.

Pese a estas contribuciones de Virchow, hacia el fin de su vida, volvió a las viejas ideas de la existencia de una fuerza vital. Propone que el fenómeno de la vida es tan complejo que ninguna explicación mecánica podrá dar cuenta plenamente del mismo y que por ello sería conveniente aceptar que la vida constituye un fenómeno que responde a algo “especial”. Algo que jamás podrá ser explicado plenamente desde los estudios físicos y químicos “aunque se consiguiera concebir la vida en su conjunto como un resultado mecánico de las conocidas fuerzas moleculares”.

A partir del momento en que la célula es considerada una unidad fundamental de la vida, se acrecienta el interés por estudiarla. La mejora en el instrumental óptico y en las técnicas de tinción, permitieron que avanzaran rápidamente las observaciones y descripciones, tanto del núcleo celular eucariota como del citoplasma.

Se descubren una tras otra las organelas, evidenciando una complejidad en el citoplasma muy alejada de la simpleza que le otorgaban los primeros citólogos calificándolo de masa protoplasmática homogénea. Sigue siendo una incógnita todavía la forma en que se produce la división celular.

Aunque otros investigadores (Otto Bütschli en 1875 y Rober Remak en 1880) realizaron importantes observaciones respecto de la forma en que ocurre la división celular, los aportes fundamentales en este aspecto se los debemos al trabajo de Walther Flemming (1843 - 1905). Flemming concentró su interés en el estudio del núcleo celular y fue quien denominó “cromatina” a la sustancia que ocupa el interior del mismo, debido a la tendencia de este material de fijar ciertos colorantes y de esta forma diferenciarse del resto del contenido celular. Pero el aporte fundamental de Flemming fue la descripción de la mitosis y la identificación de los cromosomas.

Pronto se estableció que cada especie tenía un número de cromosomas que era característico de la misma y el hecho de su reducción a la mitad durante la generación de gametos. Se había descubierto, de ese modo, la meiosis (Van Beneden en 1889). A partir de ese momento el estudio del núcleo celular, y en particular de los cromosomas, tomaría cada vez mayor importancia.

 

CÉLULAS, GENÉTICA Y EVOLUCIÓN

A principios del siglo XX, con el redescubrimiento de los trabajos de Gregor Mendel (1822 - 1884) y los conocimientos acumulados sobre la célula, se abrió un nuevo campo del saber biológico: la citogenética. Esta disciplina permitió correlacionar los acontecimientos que ocurren durante la división celular, con los principios que rigen la herencia de los caracteres.

Así se pudo comprobar la ubicación física de los factores mendelianos (genes) en los cromosomas (Walter S. Sutton en 1902) y estudiar los efectos genéticos de diversas alteraciones en el material genético.

La idea de mutación impuesta por Hugo De Vries (1848-1935) y constatada en los trabajos de Thomas Morgan (1866-1945) -sobre la mosca drosophila- para explicar los cambios en los organismos, permitió “fundir” en un mismo marco explicativo general tanto la teoría celular, como la genética mendeliana y la teoría darwinista de la evolución

Estas disciplinas se habían desarrollado paralelamente durante todo el siglo XIX, sin que  se establecieran firmes principios unificadores entre las teorías que las sustentaban.

Esta gran unificación de distintos modelos biológicos, dio como resultado la denominada TEORÍA SINTÉTICA DE LA EVOLUCIÓN, surgida en la década del 30. La teoría sintética pronto se constituyó como una poderosa herramienta conceptual en manos de los bioquímicos y biólogos, rindiendo enormes frutos en el campo de los conocimientos biológicos.

 

NACE LA BIOLOGÍA CELULAR

La siguiente frase del historiador de las ciencias Desiderio Papp muestra cómo las tendencias principales en el desarrollo de la biología durante nuestro siglo, retoman y superan los anhelos de los naturalistas de siglos anteriores.

“Describir  la vida del organismo en términos de la física y química fue el magno objetivo que los iatromecánicos y iatroquímicos del siglo XVII se habían propuesto. En nuestra centuria se logró, en varios campos de la biología, acercarse a su ideal en mayor medida de lo que hubieran osado soñar los protagonistas renacentistas.”

Esta frase de D. Papp se justifica si consideramos que es en este siglo cuando se pasa de las descripciones microscópicas  a una biología firmemente apoya en la bioquímica, capaz de analizar y sintetizar macromoléculas en el laboratorio. Es en este siglo cuando se caracteriza químicamente a los genes y se explora con éxito la ultraestructura celular. Se logra interpretar las estructuras observables en función de modelos moleculares de gran poder explicativo. Si bien, a principios de siglo ya estaba establecida la presencia de ADN como un constituyente importante en el núcleo celular, a la hora de considerar cuáles eran las moléculas responsables de la transmisión de caracteres hereditarios, los bioquímicos se inclinaban por las proteínas.

  Este convencimiento respondía al hecho de haberse identificado hasta ese momento una gran cantidad de tipos proteicos diferentes que hacían pensar que eran determinantes de la gran cantidad de caracteres de los organismos.

De la misma forma, el hecho de que estos tipos proteicos pudieran ser generados sobre la base de la posición y número de una cantidad relativamente pequeña de aminoácidos, reforzaba la idea de que fueran las proteínas el asiento físico de los genes. Hacia 1940, el físico de origen alemán Max Delbrük y el microbiólogo italiano Salvador Luria fundan lo que se denominó como “grupo fago”. El grupo fago estaba constituido por investigadores de diversas disciplinas que se dedicaron con ahínco a determinar la estructura de los virus bacteriófagos.

Tenían la esperanza de que tales estudios les permitirían conocer la forma en que los genes controlaban la herencia celular. Recién hacia 1944, el bioquímico norteamericano Oswald T. Avery, investigando la acción infecciosa de los neumococos, descubrió que el ADN era el soporte material de los caracteres hereditarios en todos los seres vivos, sin excepción.

Este descubrimiento se constató también en los enigmáticos virus, que formaban parte de los desvelos del grupo fago desde hacía ya un lustro. Con este descubrimiento, los estudios bioquímicos sobre la constitución química y la estructura del ADN pasaron a ocupar un primer plano. El importante físico alemán emigrado a los Estados Unidos durante la segunda guerra mundial, Erwin Schrödinger expresa en forma muy gráfica el papel esencial que se le asignaba por aquella época al ADN: “la fibra cromosómica contiene, cifrada en una especie de código en miniatura, todo el porvenir del organismo, de su desarrollo, de su funcionamiento. Las estructuras cromosómicas cuentan también con los medios para poner este programa en ejecución. Son a la vez la ley y el poder ejecutivo, elplan del arquitecto y la técnica del constructor ...”

Estas ideas expresadas por Schrödinger tuvieron fundamental importancia en el desarrollo posterior de la genética molecular ya que daban sentido y dirección a la búsqueda emprendida. Se debía hallar una estructura tal que se correspondiera con la posibilidad de codificar todas las instrucciones necesarias para el desarrollo y reproducción de los organismos.

A partir de ese momento, el empleo y desarrollo de instrumental sofisticado, que había sido poco considerado para el estudio de los seres vivos y formaba parte del arsenal de físicos y químicos, paró a desempeñar un papel protagónico.

La biología ingresó en los laboratorios y los recursos metodológicos, teóricos e instrumentales que hasta ese momento eran característicos de los estudios en física y en química, se integraron plenamente a las investigaciones sobre la vida. Esta cierta imprecisión para establecer los límites entre ramas científicas que tradicionalmente habían permanecido bastante ajenas unas de otras, da cuenta de la nueva posibilidad de comenzar a explicar ciertos aspectos esenciales de la vida en los mismos términos en que se explican los sistemas físicos y químicos. El antiguo sueño mecanicista, tan claramente expresado en la obra de René Descartes - el brillante filósofo francés del siglo XVII-, parecía empezar a cumplirse: la posibilidad de que el fenómeno de la vida pudiera comprenderse a partir del estudio de sus constituyentes más “íntimos”.

De entre todas las técnicas que en esos años se volcaron al análisis del ADN, el primer indicio de su estructura provino de la cristalografía. El análisis de cristales de proteína purificada, sugirió - en la década del 40- al físico estadounidense Linus Pauling y al inglés Maurice Wilkins que esta molécula mostraba la forma de un filamento helicoidal.

El trabajo de los cristalógrafos no pasó desapercibido para los investigadores James Watson y Francis Crick, quienes se basaron en los mismos para sugerir que, también, la molécula de ADN era de tipo helicoidal. Finalmente, en abril de 1953 propusieron el modelo definitivo de la molécula de ADN - el modelo de la doble hélice- y pocas semanas después sugirieron la forma en que se replicaba. Por fin se contaba con un modelo de la forma en que se disponían los genes en los organismos y cómo se copiaban para transferirse de un organismo a otro asegurando la continuidad de la especie.

Por estos descubrimientos, que son unos de los fundamentales de toda la historia de la biología, recibieron el premio Nobel de medicina y fisiología nueve años después. Pero todavía faltaba interpretar la forma en que fluía la información contenida en el ADN para que esta molécula cumpliera con las funciones de replicarse y traducirse a proteínas. Con el aporte de diversas investigaciones desarrolladas a partir del impulso que tuvo el modelo de la doble hélice, en 1957, el propio Crick enuncia el “dogma central de la biología molecular” con los conceptos centrales de replicación, transcripción y traducción.

Si bien, el “dogma central” daba cuenta de la forma en que fluía la información genética, todavía no se había podido descifrar el código genético ni la forma en que se producía la transcripción y traducción. En 1961 los investigadores franceses Jacob y Monod postulan el papel central del ARN mensajero y cuatro años después, diversos experimentos que tuvieron como protagonista central a Niremberg terminaron con el descifrado completo del código genético.

Posteriormente con las técnicas de secuenciación del ADN, la genética molecular entró en su fase decisiva de desarrollo que la llevó mucho más allá del interés teórico y desató una gran cantidad de técnicas que transformaron a este conocimiento en una de las claves para el desarrollo de la biomedicina y la industria.

 

LAS BIOTECNOLOGÍAS

El desarrollo de los modelos teóricos que constituyen la genética molecular y de las técnicas que permiten la manipulación del material genético derivó en un fuerte impulso de las llamadas biotecnologías. Aunque desde hace milenios el hombre ha utilizado a los microorganismos y otros seres para producir alimentos o desinfectantes (piénsese en la fabricación del pan, queso o en el uso de mohos para evitar infecciones), esto se realizaba en forma empírica. Es decir que se contaba con un conjunto de técnicas desarrolladas a lo largo de la historia que permitían producir algunos productos de consumo humano utilizando distintos microorganismos. Sin embargo, desde principios de siglo se han venido estudiando y mejorando estas técnicas así como incorporando nuevas, hasta desarrollar importantes líneas de investigación aplicada que se han dado en llamar biotecnologías.

El conocimiento obtenido a instancias del desarrollo de la genética molecular, ha dado un impulso aún mayor a la explotación industrial de los organismos con el advenimiento de las técnicas de ingeniería genética. Ya no se trata sólo de aislar organismos útiles para algún fin sino de fabricarlos “a medida”.

Las palabras del biólogo inglés J.B.S. Haldane, pronunciadas en 1929 - y que, tal vez, daban cuenta sólo de un sueño de bioquímico -, se han hecho realidad: “Si no eres capaz de encontrar un microbio que produzca lo que quieras, ¡créalo!”.

Hoy es posible (y así se hace) modificar genéticamente a muchos microorganismos para que fabriquen diversos productos que naturalmente no producen. Entre ellos se encuentran antibióticos, hormonas, vacunas y una infinidad de productos de uso medicinal. También, se proyecta producir de esta forma combustibles, diversos alimentos y extraer valiosos metales de las rocas.

A partir del desarrollo de plantas transigencias se ha mejorado la productividad de muchos cultivos, ya sea porque se les introducen genes que les confieren resistencia a muchas enfermedades o porque se obtienen vegetales de mejor calidad. También se han producido diversos animales transgénicos que son utilizados fundamentalmente en la investigación biomédica y otros que se proyecta podrían resultar de utilidad para la producción agropecuaria.

Otro de los capítulos controvertidos de las biotecnologías es el que se refiere al desarrollo de las técnicas de fertilización asistida. Esta nueva disciplina médica que incorpora tecnologías destinadas a superar problemas reproductivos, sigue siendo tema de intensos debates en los planos social, teológico, moral, jurídico y científico.

Algunos consideran reñido con la ética el hecho de que se produzcan embriones humanos casi en forma industrial y se los conserve para la posibilidad de que sean reclamados en el futuro. En 1996 se reavivó un intenso debate sobre el tema, cuando en Inglaterra - aplicando la legislación vigente- se destruyeron 5000 embriones criopreservados en nitrógeno líquido que no fueron reclamados por sus padres en los últimos cinco años. Algunos sectores, principalmente de la Iglesia Católica, calificaron este hecho como un genocidio.

Otro de los debates que suscita la fertilización asistida, es la posibilidad de manipulación genética, tanto de las células sexuales como de los embriones. Combinadas con las prácticas de ingeniería genética, la fecundación asistida podría convertirse en un medio de solicitar “bebés a medida”; portadores de determinadas características genéticas consideradas “deseables” por los futuros padres.

Asimismo, y sin modificar el patrimonio genético del embrión, ya es posible determinar si el espermatozoide o el embrión son portadores del cromosoma Y. A partir de esta identificación temprana, se ha hecho posible elegir el sexo del bebé que nacerá. Aunque el objetivo inicial de la aplicación de estas técnicas es evitar el riesgo de que el bebé sea portador de enfermedades genéticas ligadas al sexo (como la hemofilia), se han dado casos de que ciertas compañías ofrezcan comercialmente este “servicio” a padres que deseen elegir el sexo de su hijo por razones puramente culturales. La preocupación reside en que la masificación de estas técnicas podría llevar a un desbalance en la relación entre el número de mujeres y de varones en la población. Por ahora, la selección del sexo es un tratamiento caro y por lo tanto limitado a pequeños sectores de la población. Sin embargo se prevé el abaratamiento y el aumento de la confiabilidad del mismo en un futuro no muy lejano.

Otro de los puntos en conflicto, reside en el hecho de que se puedan producir niños a partir de la donación de óvulos, de embriones o de espermatozoides por parte de personas ajenas a la pareja que desea tener hijos. Asimismo, en los últimos años se han dado varios casos de préstamo de útero. Es decir que unamujer accede voluntariamente a que se le implante un embrión proveniente de la fecundación de óvulos y espermatozoides de otra pareja, cuyo problema consiste en que la madre biológica no puede mantener el embarazo. La “madre sustituta” desarrolla en su seno al embrión y luego del nacimiento lo entrega a sus padres biológicos.

El camino abierto por la fertilización asistida admite aún muchísimas variantes más que las aquí señaladas. Todas ellas son conflictivas para mucha gente debido a sus elecciones morales o convicciones religiosas. Son muchos los científicos, sociólogos, políticos que sostienen que el debate que supone la aplicación de estas técnicas y la elaboración de una legislación al respecto, debe salir de los comités de especialistas e incorporar las opiniones de la población en general.

 

EL PROYECTO GENOMA HUMANO

Pero el aspecto más inquietante de las biotecnologías es el que se refiere a la modificación genética del propio hombre. El proyecto genoma humano, que tiene como meta completar el mapeo genético del hombre hacia el año 2000, generará la posibilidad de implementar a gran escala las llamadas terapias génicas para las más diversas enfermedades genéticas humanas. La ingeniería genética, así como es una de las más promisorias de las biotecnologías destinadas a mejorar la calidad de vida de la población humana, necesita ser reglamentada para que no se transforme en  nuevos   intentos de llevar adelante prácticas de carácter eugenésico.

 

EPÍLOGO

El descubrimiento de que el ADN es el soporte físico de la información genética, junto a la posibilidad de haber descifrado el código, que nos permite comprender el mensaje escrito en los genes, representa uno de los logros más asombrosos de la investigación biológica. Significó desentrañar uno de los grandes misterios: qué es la vida y cómo es posible que los seres vivos se perpetúen en el tiempo.

Desde el establecimiento de la estructura del ADN por Watson y Crick en 1953, el avance en torno al conocimiento de la vida a nivel molecular ha sido vertiginoso. Según Crick: “en junio de 1966, la reunión anual del laboratorio de Cold Spring Harbor trató el tema del código genético.

Se señaló el fin de la biología molecular clásica, ya que la definición detallada del código genético - el pequeño diccionario- había demostrado que básicamente las ideas fundamentales de la biología molecular eran correctas. Para mí y para mucha más gente, dentro y fuera de la profesión, era extraordinario que hubiésemos llegado hasta ese punto tan rápido. Cuando comencé a investigar temas biológicos, en 1947, no tenía la menor sospecha de que las grandes cuestiones que me interesaban -¿de qué está hecho un gen?, ¿cómo se replica?, ¿cómo se pone en marcha y cómo se para?, ¿qué es lo que hace?- según suponía, rebasaría mi carrera científica activa y me encontré con la mayoría de mis ambiciones satisfechas” La biología celular nos ha permitido ver a los seres vivos como producto de una compleja organización a nivel molecular. Muchos de los fenómenos biológicos encuentran su explicación en las reacciones químicas que se dan en los diversos compartimentos celulares. Incluso se intentan explicar desde esta perspectiva muchos de los aspectos característicos del funcionamiento de los seres vivos multicelulares y que han adquirido un alto grado de complejidad en su organización.

A esta tendencia no escapa el cerebro humano, donde se ha estudiado con mucho detenimiento la relación entre diferentes procesos y enfermedades neurológicas, y la actividad de los mediadores químicos que transmiten información de una célula neuronal a otra.

Este conocimiento de las “moléculas de la vida” se ha extendido y expandido hacia el desarrollo de diversas estrategias de carácter tecnológico. La ingeniería genética, un conjunto de técnicas para transferir genes de un organismo a otro, ha sido aplicada a bacterias, hongos, plantas y animales. No sólo ha abierto nuevas perspectivas en la producción agrícola. Se ha proyectado de manera significativa sobre el mundo de la salud. En primera instancia existen nuevas posibilidades de diagnóstico con relación a numerosas enfermedades genéticas, así como la posibilidad de establecer nuevas relaciones entre el genoma y diversas afecciones que aquejan al hombre. Aunque se están desarrollando, a su vez, numerosas investigaciones en torno a la posibilidad de aplicar procedimientos de terapia génica, agregar el gen normal o reemplazar al gen causante de la enfermedad por el gen normal, Tim Beardsley de la revista Investigación y Ciencia afirma: “... la carrera del gen sigue su curso. Se encontrarán mejores medicinas, algunos harán fortuna y otros resultarán perjudicados. Porque de lo que no cabe duda es de que, si bien todos los seres humanos comparten ADN, no todos compartirán sus beneficios. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud, en 1993 murieron 12,2 millones de niños menores de 5 años en los países en vías de desarrollo. Más del 95% de esas muertes pudieron haberse evitado, según la OMS, si esos niños hubiesen estado bien nutridos y hubiesen tenido acceso a los cuidados médicos que son una práctica normal en los países que pueden costeárselos. Para los desheredados de la Tierra, la medicina genética es todavía un sueño muy lejano.”

El avance en las investigaciones del programa genoma humano tendrá una profunda incidencia en la vida de las personas del planeta. Aumentará nuestro conocimiento en torno al origen y las causas de numerosas enfermedades.

Seguramente, y a partir de este conocimiento se desarrollarán nuevas terapias, pero en muchos otros casos esto no se producirá a corto plazo.

Ha comenzado un profundo debate, al cual no podemos ser ajenos, sobre el impacto que el diagnóstico genético puede tener sobre la vida de las personas, cuando este se refiere a enfermedades sin tratamiento posible.

Un capítulo aparte, tal vez el más problemático, se abre con la posibilidad de manipular el genoma de la línea germinal. Las modificaciones que hagamos en el mismo afectarán a las futuras generaciones. Como en pocos temas, cuando nos preguntamos qué es lícito hacer y qué no en relación al genoma de la línea germinal, debemos tener en cuenta no sólo nuestros derechos sino los de las generaciones que vendrán.

El desarrollo de la biología molecular ha sido explosivo, ha abierto líneas de investigación científica y tecnológica jamás imaginadas. Pero cuál será el futuro de este programa de investigación es una duda sobre es importante reflexionar.

La investigación científica no sólo le importa a los especialistas, es de interés para cada  habitante del planeta. ¿En qué sentido se orientarán las nuevas investigaciones en biología molecular? Y ¿qué orientación tomarán las aplicaciones tecnológicas derivadas de este saber?

La vida de muchas personas se verá influida por la respuesta que se den a estos dos interrogantes. El progreso en el conocimiento científico no es inevitable, depende de cuánto trabajan en su preservación los gobiernos, los investigadores y la población en general. Uno de los temas fundamentales podría referirse a cuál será el sentido social que se le dará a la moderna investigación científica.

Entre la promesa y el riesgo, el conocimiento que hemos logrado sobre los códigos de la vida al finalizar el siglo, no deja de ser impresionante. Muestra las potencialidades del intelecto humano, que ha dado al hombre el lugar tan particular que ocupa frente al resto del mundo natural.

 

 

SOBRE LAS ENFERMEDADES INFECTO-CONTAGIOSAS

(Breve historia de un problema)

 

 

INTRODUCCIÓN

Desde que los hombres empezaron a concentrar sus actividades en pueblos y ciudades, las enfermedades infecto-contagiosas se transformaron en un serio problema para la humanidad. Problema que, en distintos momentos de la historia, tomó ribetes de gran dramatismo. Un claro ejemplo de ello es la epidemia de peste negra que azotó a Europa durante el siglo XIV y produjo la muerte de más de un tercio de su población.

Esta peste era considerada por muchos como un castigo divino, derivado de la actitud pecaminosa de ciertas personas. De esta forma, la terrible enfermedad contribuyó a agudizar el clima de intolerancia religiosa que signó a la Europa del medioevo sirvió de justificativo: miles de personas fueron consideradas culpables de la “ira de Dios” y quemadas en la hoguera.

Recién en el siglo XIX se conocería la causa biológica de dicha enfermedad: una bacteria denominada Yersinia pestis, generalmente transmitida al hombre a través de las pulgas.

El de la peste negra es uno de los ejemplos más dramáticos sobre la importancia que las enfermedades infecto-contagiosas han tenido como causa de muerte a lo largo de la historia humana. La explicación mágico religiosa, como causa primaria de este tipo de enfermedades, dominó el pensamiento de los hombres durante milenios.

El desarrollo de terapias efectivas contra estas dolencias está íntimamente ligado a la revolución científica y tecnológica moderna. Por lo tanto, es una cuestión que se desarrolla, casi en su totalidad, en el último siglo y medio. A pesar de los éxitos obtenidos en el tratamiento y cura de enfermedades como la peste, la viruela o el sarampión, las enfermedades infecto-contagiosas siguen representando un importante desafío. Este desafío es tanto para la moderna investigación biomédica como para los gobiernos, muchas veces responsables de que la pobreza y la falta de políticas sanitarias adecuadas favorezcan la proliferación de infecciones, matando o produciendo daños físicos irreparables en millones de personas.

Nos proponemos aquí reconstruir el origen de la moderna concepción de enfermedad infecto-contagiosa y analizar algunos momentos clave en la lucha por aislar e identificar a los microorganismos específicos de cada dolencia.

 

DOS MIL LARGOS AÑOS

Nuestra visión retrospectiva comienza en la Grecia del siglo V a. de C. Es allí donde un importante movimiento médico, representada por la escuela hipocrática de Cos (una pequeña isla del mar Egeo), desestima gran parte de las explicaciones mágico-religiosas sobre el origen de las enfermedades humanas que dominaban la práctica médica de la época.

Según la forma de pensar de los médicos de la escuela de Cos, no son fuerzas ni voluntades sobrenaturales las causantes de las enfermedades. En su visión, la salud no depende de la ira de los dioses, sino de factores tales como los cambios climáticos o la dieta de los hombres, factores que consideraban relevantes para determinar el origen de una dolencia particular.

El ataque más claro contra la concepción mágico-religiosa sobre los orígenes de la enfermedad la dirige Hipócrates o alguno de sus discípulos, contra una enfermedad considerada “sagrada”

fotos desde el microscopio

sábado, 29 de mayo del 2010 a las 05:56


Estas dos son cromosomas que pudimos aislar





Estas otras son de cortes de plantas y sus partes

Estos son cortes de tallos de diferentes plantas, no me acuerdo de cuales






Y estas son cortes de hojas, se ven los estomas




El nervio principal de la hoja


Y por últimoo, estas son fotos de algas microscópicas


 

 

Todo sobre el cancer de pulmon

sábado, 29 de mayo del 2010 a las 05:55



Bueno gente aca quiero informar sobre el cancer de pulmon, me juego la cabeza que algun ser querido se les habra ido por esta terrible enfermedad, Por desgracia este es mi caso tambien . Estas imagenes son para conciencia! no importa empecemos... 

 



Pulmon sano VS Pulmon Afectado







Que es?


Los pulmones son un par de órganos que dan oxígeno al cuerpo y expulsan el dióxido de carbono, un producto de desecho producido por las células del cuerpo. Los bronquios, por su parte, son unos tubos a través de los cuales llega el aire inspirado desde la boca a los pulmones; se dividen en otros tubos cada vez más pequeños, denominados bronquiolos), hasta formar los alveolos que es dónde se produce el intercambio de gases con la sangre venosa. El cáncer de pulmón se produce por el crecimiento exagerado de células malignas en este órgano, y que si no se diagnostica a tiempo puede desplazarse hacia otros órganos del cuerpo. 



Causas



Tabaco: 
Es la principal causa. El humo de tabaco, con su elevada concentración de carcinógenos, va a parar directamente al aire y es inhalado tanto por los fumadores como por los no fumadores. Dejar de fumar también reduce de manera significativa el riesgo de contraer otras enfermedades relacionadas con el tabaco, como las enfermedades del corazón, el enfisema y la bronquitis crónica. 

Efectos del radón: 
El radón es un gas radiactivo que se halla en las rocas y en el suelo de la tierra, formado por la descomposición natural del radio. Al ser invisible e inodoro, la única manera de determinar si uno está expuesto al gas es medir sus niveles. Además, la exposición al radón combinada con el cigarrillo aumenta significativamente el riesgo de contraer cáncer de pulmón. Por lo tanto, para los fumadores, la exposición al radón supone un riesgo todavía mayor. 

Exposición a carcinógenos: 
El amianto es tal vez la más conocida de las sustancias industriales relacionadas con el cáncer de pulmón, pero hay muchas otras: uranio, arsénico, ciertos productos derivados del petróleo, etc. 

Predisposición genética: 
Se sabe que el cáncer puede estar causado por mutaciones (cambios) del ADN, que activan oncogenes o los hacen inactivos a los genes supresores de tumores. Algunas personas heredan mutaciones del ADN de sus padres, lo que aumenta en gran medida el riesgo de desarrollar cáncer. 

Agentes causantes de cáncer en el trabajo; 
Entre las personas con riesgo se encuentran los mineros que inhalan minerales radiactivos, como el uranio, y los trabajadores expuestos a productos químicos como el arsénico, el cloruro de vinilo, los cromatos de níquel, los productos derivados del carbón, el gas de mostaza y los éteres clorometílicos. 


Marihuana: 
Los cigarrillos de marihuana contienen más alquitrán que los de tabaco. Igualmente, el humo se inhala profundamente y se retiene en los pulmones por largo tiempo. Además, los cigarrillos de marihuana se fuman hasta el final, donde el contenido de alquitrán es mayor. 

Inflamación recurrente: 
La tuberculosis y algunos tipos de neumonía a menudo dejan cicatrices en el pulmón. Estas cicatrices aumentan el riesgo de que la persona desarrolle el tipo de cáncer de pulmón llamado adenocarcinoma. 

Polvo de talco: 
Algunos estudios llevados a cabo en mineros y molineros de talco sugieren que éstos tienen un mayor riesgo de desarrollar dicha enfermedad debido a la exposición de los mismos al talco de calidad industrial. Este polvo, en su forma natural, puede contener amianto 

Otros tipos de exposición a minerales Las personas con silicosis y beriliosis (enfermedades pulmonares causadas por la inhalación de ciertos minerales) también tienen un mayor riesgo de padecer de cáncer de pulmón. 
Exceso o deficiencia de vitamina A. Las personas que no reciben suficiente vitamina A tienen un mayor riesgo de padecer de cáncer de pulmón. Por otra parte, tomar demasiada vitamina A también puede aumentar el riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón. 
Contaminación del aire. En algunas ciudades, la contaminación del aire puede aumentar ligeramente el riesgo del cáncer de pulmón. Este riesgo es mucho menor que el causado por el hábito de fumar. 



Síntomas



Personas que lo padecen: 

Personas mayores de cincuenta años de edad que han fumado cigarrillos durante muchos años. 
La incidencia de cáncer de pulmón entre las mujeres en general ha aumentado, lo cual puede atribuirse claramente al aumento del número de mujeres que fuman. 

Síntomas 

Tos o dolor en el tórax que no desaparece y que puede ir acompañada de expectoración. 
Un silbido en la respiración , falta de aliento. 
Tos o esputos con sangre. 
Ronquera o hinchazón en la cara y el cuello. 
Diseña o sensación de falta de aire 



Prevencion



La principal forma de prevenir el cáncer de pulmón es dejar de fumar o evitar el humo del tabaco, en el caso de no fumadores. También es importante evitar los posibles productos cancerígenos que puedan haber en el ambiente habitual (trabajo y hogar). 




Tipos



Según la apariencia de las células al ser examinadas a través del microscopio, los cánceres de pulmón pueden dividirse en dos tipos: 

Cáncer de pulmón de células no pequeñas


Se asocia con el haber fumado anteriormente, haber convivido con un fumador o fumadores o haber estado expuesto al radón. Los tipos principales de cáncer de pulmón de células no pequeñas reciben su nombre dependiendo del tipo de células encontradas en el cáncer: carcinoma escamocelular (también llamado carcinoma epidermoide), adenocarcinomas , carcinoma de células grandes , carcinoma adenoescamoso y carcinoma no diferenciado. 

Cáncer de pulmón de células pequeñas


Se encuentra en personas que fuman o solían fumar cigarrillos. 




Diagnosticos



Debido a que los síntomas del cáncer de pulmón a menudo no se manifiestan hasta que la enfermedad está avanzada, solamente un 15 por ciento de los casos se detectan en sus etapas iniciales. Muchos casos de cáncer de pulmón en etapa precoz se diagnostican accidentalmente, lo que significa que se detectan como resultado de pruebas médicas que se llevan a cabo debido a otro problema de salud no relacionado. 

Una biopsia del tejido del pulmón sirve para confirmar o desmentir un posible diagnóstico de cáncer, además de proporcionar información valiosa para determinar el tratamiento adecuado. Si finalmente se detecta un cáncer de pulmón, se realizarán pruebas adicionales para determinar hasta qué punto se ha propagado la enfermedad, entre ellas:
 

Historial clínico y examen físico: En el historial clínico se registran los factores de riesgo y los síntomas que presenta el paciente. El examen físico proporciona información acerca de los indicios del cáncer de pulmón y otros problemas de salud. 

Estudios radiológicos : Estos estudios utilizan rayos X, campos magnéticos, ondas sonoras o sustancias radiactivas para crear imágenes del interior del cuerpo. Con frecuencia se utilizan varios estudios radiológicos para detectar el cáncer de pulmón y determinar la parte del cuerpo adonde haya podido propagarse. Se lleva a cabo una radiografía de tórax para ver si existe alguna masa o mancha en los pulmones. 

La tomografía computarizada (TC): Da información más precisa acerca del tamaño, la forma y la posición de un tumor, y puede ayudar a detectar ganglios linfáticos aumentados de tamaño que podrían contener un cáncer procedente del pulmón. Las tomografías computerizadas son más sensibles que las radiografías de tórax de rutina para detectar los tumores cancerosos en etapa inicial. 

Los exámenes de imágenes por resonancia magnética (RM): Utilizan poderosos imanes, ondas radiales y modernos ordenadores para tomar imágenes transversales detalladas. Estas imágenes son similares a las que se producen con la tomografía computerizada, pero son aún más precisas para detectar la propagación del cáncer de pulmón al cerebro o a la médula espinal. 

La tomografía por emisión de positrones (PET): Utiliza un indicador radiactivo sensible de baja dosis que se acumula en los tejidos cancerosos. Las tomografías óseas requieren la inyección de una pequeña cantidad de sustancia radiactiva en una vena. Esta sustancia se acumula en áreas anormales del hueso que puedan ser consecuencia de la propagación del cáncer. 

Citología de esputo : Se examina al microscopio una muestra de flema para ver si contiene células cancerosas. * Biopsia con aguja: Se introduce una aguja en la masa mientras se visualizan los pulmones en un tomógrafo computerizado. Después se extrae una muestra de la masa y se observa por medio de un microscopio para ver si contiene células cancerosas. 

Broncoscopia : Se introduce un tubo flexible iluminado a través de la boca hasta los bronquios . Este procedimiento puede ayudar a encontrar tumores localizados centralmente u obstrucciones en los pulmones. También puede utilizarse para hacer biopsias o extraer líquidos que se examinarán con el microscopio para ver si contienen células cancerosas. 

Mediastinoscopia : Se hace un corte pequeño en el cuello y se introduce un tubo iluminado detrás del esternón. Pueden utilizarse instrumentos especiales que se manejan a través de este tubo para tomar una muestra de tejido de los ganglios linfáticos mediastínicos (a lo largo de la tráquea y de las áreas de los principales tubos bronquiales). La observación de las muestras con un microscopio puede mostrar si existen células cancerosas. 

Biopsia de médula ósea : Se utiliza una aguja para extraer un núcleo cilíndrico del hueso de aproximadamente 1,5 milímetros de ancho y 2,5 centímetros de largo. Por lo general, la muestra se toma de la parte posterior del hueso de la cadera y se estudia con el microscopio para ver si existen células cancerosas. 

Pruebas de sangre : A menudo se llevan a cabo ciertos análisis de sangre para ayudar a detectar si el cáncer de pulmón se ha extendido al hígado o a los huesos, así como para diagnosticar ciertos síndromes paraneoplásicos. 



Tratamientos



El pronóstico y la elección de tratamiento dependerán de la etapa de extensión en que se encuentra el cáncer, del tamaño del tumor o el tipo de cáncer de pulmón. 
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para eliminar las células cancerosas. 

La radioterapia consiste en el uso de rayos X de alta energía para eliminar células cancerosas y reducir el tamaño del tumor. 



Otros datos


El médico necesita saber la etapa en que se encuentra el cáncer para poder planificar el tratamiento adecuado. 

La clasificación del cáncer de pulmón de células no pequeñas pasa por las siguientes etapas: 

Etapa oculta . Se encuentran células cancerosas en el esputo, pero no se puede encontrar ningún tumor en el pulmón. 

Etapa 0 . El cáncer se encuentra localizado en una sola área, en algunas capas celulares únicamente y no presenta crecimiento a través del recubrimiento superior del pulmón. Otro término para referirse a este tipo de cáncer de pulmón es el de "carcinoma in situ". 

Etapa I . El cáncer se encuentra únicamente en el pulmón y está rodeado por tejido normal. * Etapa II El cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos. 

Etapa III . El cáncer se ha extendido a la pared torácica o al diafragma cerca del pulmón; o el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos en el área que separa los dos pulmones (mediastino); o a los ganglios linfáticos al otro lado del tórax, o a los del cuello. 

Etapa IV . El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo. 
Recurrente El cáncer ha reaparecido después de haber recibido tratamiento. 
En la clasificación del cáncer de pulmón de células pequeñas se habla de las etapas que siguen a continuación: 

Etapa limitada El cáncer se encuentra sólo en un pulmón y en los ganglios linfáticos cercanos. 

Etapa extensa El cáncer se ha diseminado fuera del pulmón donde se originó a otros tejidos del tórax o a otras partes del cuerpo. 
Etapa recurrente . La enfermedad ha vuelto a aparecer después de haber sido tratada, ya sea en los pulmones o en otra parte del cuerpo. 
Etapa recurrente . La enfermedad ha vuelto a aparecer después de haber sido tratada, ya sea en los pulmones o en otra parte del cuerpo. 

La cirugía consiste en la extirpación del tumor y algunos tejidos de la zona circundante y suele utilizarse en los primeros estadíos de la enfermedad 

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Bioservice77 - Gabriel Rodriguez

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Comentarios

Partes del Microscopio (belen)
Ta buenoo!!! me sirvioo todoo!! :P...(09 may)
Partes del Microscopio (aylen)
Nooo me sirvioooo nadaaaa y lo necesitooo paraaa maañaaanaaaa!!! Q HAGO??????????...(09 may)
Heterótrofos y autótrofos (lorena)
me parece ke esta chevere pero mi pregunta es CUALES SON LAS BACTERIAS AUTOTROFAS Y HETEROTROFAS ......(08 may)
Partes del Microscopio (karlys)
thank por todo...(05 may)
Antiguos Microscopios (JOAN FRANCOISE)
HOLA,SOY UN AFICIONADO A LOS MICROSCOPIOS ,HE ENCONTRADO UN MICROSCOPIO DE CAMPO  Ernst Leitz ......(09 abr)

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